
Sweet Dreams
Parece mentira que una horita más de seueño cunda tanto. Anoche se cambió la hora y, por arte de mágia, a las 2 de la madrugada los relojes volvieron a marcar la 1. Además, como nota curiosa, antes uno tenía que preocuparse por cambiar todos los relojes, darle ruedita antes de acostarse, pero ahora ni siquiera tenemos que preocuparnos de eso. Automáticamente, relojes, móviles, ordenadores… todo se cambia solito. Y qué bueno es cuando llega esta época poder dormir una horita más. Dorimir, disfrutar, bailar… La cuestión es aprovechar esa horita, que da para mucho!
En mi caso, este cambio de hora lo aproveché durmiendo. Quizá por ese motivo mi mente se dio un respiro y trajo a mi inconsciente imágenes bastante dulces. Son de esos días en los que a la mañana siguiente uno se levanta de la cama con una sonrisa en la cara, las pilas cargadas y deseoso de hacer cosas.
Y recuerda, por muy apenado que nos encontremos, por muchos problemas que estemos viviendo… el tiempo del sueño es sagrado. Son momentos propios en los que nadie ni nada debe perturbar nuestra felicidad. A veces, como en el cine, vienen escenas de terror con las pesadillas, pero un sobresalto de vez en cuando tampoco viene mal
Sueña dulce y plácidamente.
Y ahora, un vídeo musical para animar el día. Espero guste. Se feliz!

Caen las primeras gotas de agua. El ambiente huele a tierra mojada. Los pájaros se refugian en los pocos árboles que aun quedan en la ciudad. Comienza el aire frío y con él parece que todo va tomando su misma temperatura. Las calles se desaceleran, los cielos se oscurecen, las personas cada vez se abrigan más, los animales intentan salir lo menos posible…
